Muchos mitos nutricionales se repiten tanto que acaban sonando a verdad. Aquí desmontamos los más comunes, uno por uno.

Tostada de aguacate, un alimento rodeado de mitos sobre las grasas

Los carbohidratos engordan

Ningún macronutriente engorda por sí solo: lo que determina el peso es el balance calórico total. Los carbohidratos son además la principal fuente de energía del cuerpo.

Hay que comer cada 3 horas para "activar" el metabolismo

El número de comidas al día no tiene un efecto relevante sobre el metabolismo. Lo importante es el total de calorías y nutrientes a lo largo del día, no la frecuencia.

Las grasas son malas y hay que evitarlas

Las grasas son un macronutriente esencial. El problema no es la grasa en sí, sino el exceso de grasas de baja calidad (fritos, ultraprocesados); las grasas insaturadas son beneficiosas para la salud.

Comer fruta por la noche engorda

El horario en el que se come no cambia el aporte calórico ni nutricional de un alimento. La fruta por la noche no engorda más que a cualquier otra hora.

El pan integral no engorda porque es "sano"

El pan integral aporta más fibra y micronutrientes que el blanco, pero tiene un aporte calórico similar. "Integral" no equivale a "sin calorías".

Los zumos naturales son iguales que la fruta entera

El proceso de exprimido elimina gran parte de la fibra y concentra el azúcar de varias piezas de fruta en un solo vaso, por lo que no equivalen nutricionalmente.

Sudar mucho durante el ejercicio significa que quemas más grasa

El sudor es principalmente una respuesta térmica para regular la temperatura corporal, no un indicador directo de cuánta grasa se está quemando.

Los suplementos "quema grasa" hacen perder peso solos

Ningún suplemento sustituye al déficit calórico. En el mejor de los casos, algunos pueden tener un efecto marginal, siempre acompañado de una alimentación y actividad adecuadas.

Hay que eliminar un grupo de alimentos entero para adelgazar

Eliminar grupos completos (como todos los carbohidratos o todas las grasas) rara vez es necesario y suele ser insostenible a largo plazo, además de aumentar el riesgo de carencias nutricionales.

Cómo detectar un mito nutricional

Desconfía de cualquier afirmación que prometa resultados rápidos, que elimine un grupo entero de alimentos sin motivo médico, o que dependa de un único producto "milagro".

Preguntas frecuentes

Suelen simplificar mensajes complejos y encajar bien en titulares llamativos, lo que facilita que se compartan aunque no reflejen con precisión la evidencia disponible.